
Silas, el Rey de la Atlántida, ocultó su identidad como un pobre repartidor durante 5 años para mantener a su novia, solo para ser brutalmente traicionado. Al contraer un matrimonio por contrato con Olivia, la Reina de Hielo, revela su poder divino, aplastando a su arrogante ex y a sus rivales, para finalmente coronar a Olivia como su verdadera Reina.