Lulú, una labradora, presencia el asesinato de su dueña Nora a manos de su vecino Caín. El detective Arturo se lleva a la cachorra. Muda, Lulú recuerda detalles del crimen. Insinúa la verdad con gestos: corre a la casa de Caín, araña la pared, reacciona con miedo. Arturo malinterpreta. Caín intenta matar a la testigo Lulú. Lulú revela una prueba clave. Arturo descubre la verdad, arresta a Caín por homicidio y adopta a Lulú.