Leo Reyes, el hijo del chofer, llega a la casa de Ian Shao con medicina. Su relación es de amo y sirviente. Ian siente que esta escena ya ocurrió. Ian se despierta a las 7:15, el timbre suena y Leo llega con la medicina. Todo es igual que ayer. Ian lleva a Leo a ver las cámaras, pero no hay grabaciones. Leo duda de Ian. Ian le demuestra que puede predecir lo ocurrido. Leo le sugiere un psicólogo. Se separan en malos términos. Ian decide contactar a un psicólogo.