
El psiquiatra Linden cae en coma después de que su paciente, Cain, se lanza de un edificio. Su conciencia viaja a través de sueños. A veces es doctor, otras paciente, y la línea entre realidad e ilusión se desmorona. Linden debe encontrar la verdad: ¿quién es el paciente y quién está en el sueño de quién? Un laberinto psicológico se despliega, entrelazando lo real y lo ilusorio.