
La raza de los elfos está al borde de la extinción. Elara es comprada en una subasta por Julián, para que actúe como un recipiente de sangre viviente que pueda curar su Maldición del Dragón Negro. Mientras se atormentan mutuamente, una atracción peligrosa florece. Elara descubre que el autor detrás del genocidio de su clan es un tercero, y que Julián la ha estado protegiendo en secreto. Esta revelación despierta en ella el linaje de la Reina Elfa. Los dos se unen para levantar la maldición.