
Jazmín Díaz atropelló y mató a los padres de Alma Zamora; Héctor Vargas la encubrió. Alma fingió ceguera y se hizo detective, identificando a Jazmín y Héctor como sospechosos. Se infiltró, descubrió el tatuaje de mariposa de Jazmín, coincidente con el accidente. Héctor confesó el atropello. Planearon eliminar a Alma. Ella los atrapó, grabando la confesión de Jazmín y alertando a la policía. Fueron arrestados. Alma obtuvo justicia.