
Valerio, hijo del jefe del Clan de la Roca Negra, era ridiculizado por su timidez. Rescató a Livia, hija del señor de Ciudad Nova, quien huía de un matrimonio forzado. Animado por ella, superó su miedo, aprendió a domar bestias y a luchar. Domó a un dragón de fuego. Cuando la familia Claudius llegó para llevarse a Livia a la fuerza, Valerio montó el dragón para repeler al enemigo, protegiendo a su amada y a su clan, y pasó de ser un niño cobarde a un glorioso caballero dragón.