
Una mujer embarazada está de parto. Su suegra no permite que el ginecólogo, por ser hombre, la opere, oponiéndose a la cesárea. La parturienta intenta suicidarse. Familia y médicos fuerzan la cesárea. Tras nacer el bebé, la suegra y su hijo, para no gastar en la incubadora, desconectan la corriente, poniendo al bebé al borde de la muerte. El doctor salva al bebé. La suegra sigue causando problemas, llevando al divorcio de su hijo y nuera. Es arrestada por la policía.