
Valeria Soto y César López, casados, tienen un matrimonio frío. César ignora a Valeria, volcando ternura en su "hermana" adoptiva, Rocío Quintana. Rocío manipula a César, quien acusa a Valeria. Valeria pide el divorcio. César, con ayuda de Lina Linares, descubre la verdad de Rocío. Arrepentido, rompe con Rocío y busca enmendarse. Valeria descubre que está embarazada. César le propone matrimonio. Se reconcilian y le dan a su hijo un hogar.