
La Princesa Serena del Reino de Liang se convierte en peón de su Padre Emperador para atraer al General Aurelio Lucano. Ambos desarrollan sentimientos mutuos, pero el emperador le tiende una trampa. Aurelio Lucano muere al intentar rescatarla. Para vengarlo, Serena, con ayuda del Príncipe Heredero de Han, lleva al Reino de Liang a su destrucción. Consumada su venganza, se quita la vida por amor, recordando para siempre al general.